La palabra de un hombre de Dios y de este mundo, en días de celebración.

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Pastor Luis Parrilla – Meditación Tao
La palabra de un hombre de Dios y de este mundo, en días de celebración.

Del querido Luis hemos escrito no hace tanto tiempo:

“Afirma la sentencia oriental que, si el discípulo está listo, el maestro aparece. Es verdad. Pero no es toda la verdad. Porque no es menos cierto que, complementariamente, la posibilidad del discípulo requiere también la existencia del maestro (Sin Yin no hay Yang y viceversa) Y maestros, lo que se dice auténticos maestros, no es precisamente lo que abunda”.

“Luis Parrilla, a sus 80 años, es una de esas raras y valiosas excepciones. Pastor Protestante, taoísta, educador y ex funcionario (fue Director Nacional de Minoridad durante el gobierno de Alfonsín), Luis es un hombre de Dios y de este mundo, que medita y también actúa. Un verdadero maestro que “entra en el silencio, buscando a Dios no a través de las prácticas litúrgicas ni las creencias, sino por medio de un diálogo hecho a la manera de la tradición más profunda de la fe. Esa tradición según la cual, más que de hablarle a Dios, se trata de oírlo, y para eso hay que ver si uno puede guardar silencio y, a través del silencio, logra escucharlo”.

“La colección Cuadernos del Sendero, creada para difundir los conceptos fundamentales de las filosofías y religiones de Oriente y Occidente que enmarcan nuestras prácticas marciales y deportivas, prepara un volumen de su autoría, EL CAMINO MEDITATIVO, contemplado en el plan de ediciones 2011”.

“Allí el maestro desarrolla, desde un enfoque integrador –principalmente- del cristianismo y el taoísmo, su experiencia, su método de meditación y sanación, que facilita acceder a un espacio de lucidez implacable, para mejorar la calidad de vida de quien lo practica”.

 

Ahora, en vísperas de celebraciones profundas, hemos pensado acercar la palabra de Luis, para que las enmarque y de contenido.

Esta es la por demás grata entrevista que le realizamos ayer, exclusiva de Cinturón Negro ARGENTINA.

Que disfruten su contenido.

(C.R.V.)

 

Cinturón Negro ARGENTINA: Luis, en estos dias de celebración, me gustaría compartir sus reflexiones, con nuestros lectores, artistas marciales.

MAESTRO Luis Parrila:  Como creo que a muchos, me impactó ese movimiento que todavía continúa entre la gente mas carenciada, donde apareció la palabra OKUPAS. Esas familias que ocuparon terrenos  con la esperanza que a través de esa acción provocarían una presión fuerte hacia los que tienen la autoridad y que al igual que otros que se beneficiaron con planes de vivienda para sectores altamente desprotegidos, ellos podrían resolver su situación.

Fue un fuerte impacto para mi ver la violencia manifiesta contra la ocupación de un lugar donde ya estaban residiendo muchos que antes también fueron OKUPAS, pero  ahora reaccionaban contra los recién llegados. Y como los medios de comunicación masiva trasmitían los hechos.

Me trajo el recuerdo que mis padres llegaron del Mediterráneo como inmigrantes; yo nací y me crié en un conventillo. Éramos 6 en una habitación. Mis padres y 4 hermanos. De esa habitación salí yo becado al Seminario, que me permitió desarrollarme y  cumplir mi misión.

Nacer en un ambiente OKUPA me marcó muy fuerte; pero tuve la suerte que otros me vieron no como un OKUPA sino como un hermano y me dieron la posibilidad de estudio y demás. En cambio ver esta reacción violenta en los días cercanos a la Navidad…

Navidad significa que en un momento de profunda crisis del Imperio Romano  donde no existía piedad para el hombre y en los territorios que habitaban los pueblos semitas existía muchísima corrupción,  aparece Jesús, hijo de José y María, compañero de Juan el Bautista, y desarrolla un movimiento que en esencia propone yo soy tu hermano. Si uno lee los hechos de Jesús, claramente lo puede ver.

Si como cristianos vemos al otro como hermano, la conducta que surge, es otra.

En momentos que celebramos la Navidad, en muchos lugares habrá un arbolito, un pesebre, pero también una contradicción entre el mensaje plenamente actual de Jesús y actitudes concretas de cada uno.

Somos herederos de una cultura monoteísta que casi 6000 años antes de cristo interrogó: “Caín ¿Dónde está tu hermano?”. Está diciendo, el otro es tu hermano y lo mataste… Y su sangre clama justicia.

Es decir, en el comienzo de la cultura aparece este concepto fundante que expresa: el otro es mi hermano, no mi enemigo.

Cuando vi todo esto, pensé en nuestro trabajo meditativo, que es retomar este espíritu primario del ser humano donde en lugar de estar sentado sobre si mismo para solo estar bien uno, sentamos para estar bien uno y así estarlo con el otro, nuestro hermano.

En las raíces de la cultura china, el taoísmo tuvo esta característica. Donde unos insistían ahí está Yang, el Maestro decía, también está Yin.  No hay Yin, sin Yang.  Existe la complementariedad. No puedo pensar en mí, sin pensar también en el otro.  La práctica meditativa en  el momento de soledad con si mismo, nos lleva a darnos cuenta que estoy junto con el otro, que necesito al otro. Uno no se completa sin el otro.

 

CNA: ¿Considera que la meditación en si misma lleva a un estado de lucidez que inevitablemente permite ver al otro como a un hermano, como a uno mismo en otra sangre, o este proceso es inseparable de la guía de un Maestro? Digo, porque conozco cada rufián que practica meditación,  que me lleva a dudar de las infalibles bondades ético-terapéuticas de la meditación, por si misma ¿Cuál es su opinión del tema?

M.L.P.: Creo que ambos temas están relacionados. El tipo de meditación taoísta obliga a uno a entrar en vínculo consigo mismo y con el otro. No es un acto egoísta que realizo solo para mi, para estar mejor de salud, dinero, resolver un problema…  La meditación taoísta no tiene ese carácter. Y nosotros la identificamos también muy profundamente con el cristianismo. La meditación es como la comida de cada día que me nutre para poder cumplir con mis tareas. Tiene esa  finalidad; cumplir mi tarea en la vida, junto con el otro.

Hay otras meditaciones que apuntan a tener por ejemplo una psiquis mas fuerte, etc., es decir, donde yo paso a ser el centro, lo mas importante. En la meditación Tao, como en la profunda meditación cristiana, el Yo desaparece porque surge el nosotros.  Lo otro: la naturaleza, la comunidad.

Pongámoslo de esta manera: es como la comida ¿Como solo por satisfacción o principalmente para estar en equilibrio para cumplir mi tarea…?

 

CNA: Sobre este punto mejor no hablemos de mI, Maestro… Continuemos con lo suyo, por favor…

M.L.P.: …En la meditación Tao aparece fuertemente la necesidad de volcarse sobre si mismo para estar cumpliendo mejor mi  labor con la naturaleza y los seres humanos…, con la historia, si queremos utilizar un concepto más actual.

 

C.N.A.: ¿Cómo llega usted al Taoismo? O mas bien ¿Cómo llega a transitar este camino tan particular que complementa cristianismo y taoísmo?

M.L.P.: Es una historia muy particular. Resumidamente, digamos que a los 6 años de edad sufrí una amputación como consecuencia de un accidente, que produjo una gangrena; estuve 3 meses internado en el hospital de niños que estaba a cargo de monjas. A cada chico que se le daba el alta le regalaban un libro. Como parece ser que yo era muy inquieto, es decir, muy sano, me regalaron un libro profundo… Ese libro fue para mi una bendición, porque imaginá que nací en un conventillo, mi madre era analfabeta, mi padre sabía leer pero no escribir… En el conventillo había pocos que supieran leer. Ninguno que escribiera. Podían hacer su firma. Entonces, que yo llegara allí con un libro era un acontecimiento, ese material era un verdadero tesoro. Cuando aprendí a leer, en ese libro estaba, de Lao Tse, el poema del vacío. Y había otro poema del gran pedagogo indio, Tagore.   Ambos marcaron mucho mi infancia y adolescencia. Cuando en los ´50 ingreso al Seminario, formamos un grupo de estudios integrado  con estudiantes de distintas nacionalidades, lo que nos permitía disponer de información fresca de todo el planeta.  Decidimos analizar temas importantes de la época, en relación a los cambios que se estaban produciendo en Occidente y en Oriente.  En particular entre los cristianos, el Holocausto contra el pueblo Judío fue determinante para que nos preguntemos como había podido suceder… Se inicia así una profunda revisión histórica y teológica… reflexionamos acerca de si la única opción estaba con uno de los dos bloques mundiales surgidos de la guerra… Llegamos a la conclusión que debía haber una tercera opción. Cuando aparece la línea del tercer mundo, intuimos que no podía ser válida  solo para Latinoamerica, sino que en otros lugares del planeta esta opción debía ser posible.  En esos tiempos China entraba en la escena mundial y a mi toca dentro del grupo de estudios especializarme en cultura china. Podría decir que mi proximidad con la cultura china es de toda la vida, fundamentada a partir de mi ingreso al Seminario.

 

CNA: ¿Alguna vez su cristianismo entró en contradicción con su taoísmo?

M.L.P.: Jamás.  Recuerdo cuando me ordeno Pastor en 1956 y voy a la ciudad de La Plata. Una de las personas de la Congregación, recibía una revista americana donde se describía en reproducciones de varios frescos, como el cristianismo entró en China, por ejemplo a través del arte. Esas reproducciones mostraban la historia del cristianismo según el Evangelio de Lucas. Esta señora de la Congregación me obsequió una de esas reproducciones y yo la enmarqué. Aún hoy me recuerda que entre cristianismo y taoísmo no existe contradicción; son absolutamente complementarios. Mi misión fue siempre priorizar lo que se puede unir: el hombre con la mujer, el ser humano con la naturaleza, la sociedad con la tecnología. El pueblo chino a través del taoísmo ha expresado un concepto muy profundo de la naturaleza y del ser, el de la energía. Cuando profundizás entonces en el concepto del Yin Yang  ves sin lugar a dudas que los opuestos se complementan, no van separados. La ética cristiana tiene el mismo enfoque: yo soy yo y la humanidad. Descubrimos  nuestra identidad, simultáneamente con los otros.

 

CNA: Este camino cristiano-taoísta que usted transita y generosamente propone ¿Cómo lo toman sus pares de religión y como el cristiano “de la calle”, que está en una búsqueda personal y se acerca a su Centro de Meditación?

M.L.P.: Muchos  sacerdotes descubren la meditación y hacen su camino entre su pueblo. Yo hago el mío, que no es el de un grupo religioso. Quien medita con nosotros no tiene que confesar. Somos un grupo en la búsqueda de un mejoramiento personal que nos integre en la comunidad, desde lo que cada uno es.

 

CNA: Frecuentemente, amigos nos comentan que valoran la posibilidad de la meditación, pero no pueden compartir la vía religiosa, ya que cada uno hizo su propia opción y no se plantean en absoluta cambiarla.

 M.L.P.: Hay otros caminos de meditación que necesitan mucho del componente religioso, mientras que la meditación Tao, no es religiosa. Tiene por finalidad mostrar que para que la persona pueda ser íntegra, consigo misma y con los demás y en la naturaleza, necesita estar bien, tener una saludable, larga vida, para acompañar al joven en esa dialéctica existencial de complementariedad de los opuestos. Por eso necesita tener bien su cuerpo, alimentación adecuada, meditar, es decir, poder estar a solas consigo, sexualidad sana. Con este trabajo realizado en si mismo, puede trasmitir al otro. Esto, estrictamente considerado, no implica la religiosidad. En la medida que se profundiza en el conocimiento de la cultura china, se aprecia que no hay religiosidad. La religiosidad ingresa en China a través del Budismo, pero arraiga muy poco. La gran mayoría del pueblo chino no es religiosa a la manera de India u Occidente. Es principalmente naturalista.

 

CNA: Maestro ¿que quisiera agregar a modo de cierre?

M.L.P.: Quisiera explicar porque me siento bien colaborando en un área que tiene que ver con artes marciales.  Ustedes realizan una práctica que implica conocer las capacidades y energías ocultas de su cuerpo. Poder tomar contacto con estas y desarrollarlas, a través del Maestro. Mas tarde, cuando el Maestro completó su misión, me despego de él y paso a ser yo, el propio Maestro. La meditación Tao le otorga al practicante esa capacidad de conocimiento sobre si mismo. Y le permite saber que esas capacidades que descubre, no son para actuar con violencia hacia el otro, para la destrucción, sino para trabajar junto con el otro, en la construcción.

 

Contacto con el Maestro Luis Parrilla: mailto:luisparrilla@arnet.com.ar

Comentarios

Hermoso mensaje!!! , Gracias

Hermoso mensaje!!! , Gracias por Compartir!!!

con Amor,
Susana.

Muy buena la nota!!! La

Muy buena la nota!!! La imprimí para releerla y difundirla. Alba

felicitaciones por la

felicitaciones por la nota!!!. Es un abrazo escuchar palabras de union.
"Uno no se completa sin el otro" . "Descubrimos nuestra identidad, simultáneamente con los otros."

Que importante es ver esto para mi, donde me estoy conociendo, y lo hago con mas vida cuando comparto, cuando doy en el plano de lo sutil, y cuando disfruto del otro y la vida me revela mi identidad desde un lugar de integridad de mi persona, inclusiva y de revelacion ,de la no culpa de la sexualidad
Un saludo grande.
Felicidades en este nuevo año.
Andres

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